Foto por TyC Sports
En una definición para el infarto, el equipo inglés estuvo al frente en el marcador en dos ocasiones. Primero, con un gol tempranero de Fernando "El Niño" Torres y, ya en el tiempo suplementario, con una guapeza de Eden Hazard, que entró por la izquierda y remató seco para poner el partido 2-1.
Pero al Chelsea le dolió mucho la expulsión de Ramires. Debió meterse atrás, replegarse y, debido a eso, sufrió el empate de Javi Martinez en el último minuto del tiempo extra.
Y se fueron a penales. Se dice que es mayor parte de suerte, pero el nivel de remates desde los doce pasos fue admirable. Todos penales bien pateados, con gran dosis de fuerza y colocación. Sin embargo, el último penal de la serie de cinco para los de Mourinho le tocó a Romelu Lukaku, quien fue el único que no pateó como lo ameritaba la ocasión. Remató débil y poco esquinado, lo que provocó que Manuel Neuer se luzca y atrape el balon para ganar el trofeo.
El Chelsea estuvo a segundos de quedarse con el título pero no supo marcar correctamente en la última aproximación de Bayern y se quedó sin festejo.
Es la primera Supercopa de Europa que gana el Bayern Munich. Guardiola, en cambio, la ganó en 2009 y 2011 al mando del Barcelona.






